miércoles, 4 de febrero de 2009

Historias de Aeropuertos, complicidad mochilera II


¿Acaso es posible pasar más de 10 horas esperando hacer conexión a otro vuelo?


Nunca se sabe qué puede pasar cuando hay conexiones por hacer...


Descendiendo hacia Salt Lake City - Utah


Otro avión aterrizando al mismo tiempo.


¿cuántos viajeros duermen a diario en algún rincón de los miles de aeropuerto del mundo?
¿se puede conciliar el sueño?


Poco o nada había pensado sobre estos asuntos hasta hace unos días cuando por una tormenta de hielo era imposible tomar el siguiente vuelo que me llevaría a mi destino final. Sin ánimo para salir en busca de un hotel en medio del frío decidí aventurarme a la idea de dormir en el aeropuerto. Hoy, 6 días después de la pasada experiencia, vuelvo a quedarme en otro aeropuerto durante la noche. Cada aeropuerto es diferente pero no deja de ser desconcertante andar con la mochila por ahí viendo el mismo lugar que se transita casi siempre corriendo, ahora invadido de cierta pausa y monotonía.


En unas 12 horas estaré saliendo por este mismo sitio.

Lo primero que hay que hacer si la aerolínea lo permite es hacer el check inn y deshacerse del equipaje, de esa manera se tiene acceso a las salas de espera donde el tiempo es más ameno. Una buena sala de espera seguro tiene algún televisor con noticias y por qué no, alguna toma de corriente para cargar lo que sea necesario. En mi caso, el computador que después de conectar a internet permite hablar por Skype, mandar todos los correos atrasados y hasta publicar en el blog que se tenía abandonado. Si el computador tiene cámara incluso puede servir para que algún amigo desde otro lugar del mundo se quede cuidando las cosas mientras vas al baño o hablas con la gente de la aerolínea. Ah y obviamente como el tiempo lo permite, se sugiere hacer algunas pesquisas en internet de otros viajeros que duermen en los aeropuertos para aprender algunos tips, como por ejemplo:
http://www.sleepinginairports.net/


Sala de espera

Una vez encontrado el lugar será necesario proveerse de comida, los restaurantes tienden a cerrar hacia las 12pm. En mi caso particular la primera vez cuando corrí por comida, pese a ser muy tarde, la señorita terminó regalándome algunas cosas que ya tenía empacadas para llevar a su casa. Hoy en cambio encontré una maquina que por $2.50USD saca papas fritas recién hechas, sandwiches y hasta pizza.

La noche es larga, así que se trata de tener diferentes tipos de distracciones, revistas, libros, música, internet y la disposición del cuerpo para relajarse hasta que llegue el anuncio del esperado vuelo.

Supongo que la vez pasada corrí con más suerte, una cama de camping que me dieron, 3 mantas y la compañía de un sin numero de viajeros (20 o 30 más o menos) que durante toda la noche fueron llegando a la sala de espera.


Al inicio de la noche eramos solo nosotros dos.


El guardían de mis sueños:
un conductor de bus que por la tormenta no pudo conducir hasta su casa.


Otros prefieren pasar el tiempo jugando cartas.


La sala de espera se va llenando...


La vez pasada un conductor de bus que también se quedó en el aeropuerto durmiendo, se volvío un angelito que me permitió conciliar el sueño sin preocupación alguna. En la mañana él me despertó para decirme que debía alistarme porque ya estaban llamando mi vuelo. Esta vez tan solo puedo hablar de otros cuatro individuos al rededor del pasillo, una señora medio loca que habla de gente que la persigue, de cristo, el diablo, el cielo y el infierno... Un sin número de trabajadores que con diferentes máquinas están a la tarea de limpiar el aeropuerto y un poco de frío que se cuela por las puertas.


Lista para dormir antes de llegar a mi destino final.


Por aquí me despido con un trozo más de esta aventura por el norte para estos Reflejos del Sur que me dejaron impreso eso que llamamos complicidad mochilera.


Talía, minutos antes de poner un poco de música y caer en un sueño profundo.



RDS

lunes, 26 de enero de 2009

Un día no alcanza... una semana tampoco...



EN EL SUNDANCE FILM FESTIVAL
TODO PASA TAN RAPIDO QUE APENAS SI NOS DAMOS CUENTA...



Dicen que un día en el Sundance es igual a una semana y la verdad es que así se siente. Tantas cosas por explorar que las 24 horas del día no alcanzan. Al principio multitudes de gente con un mismo propósito se cruzan por las calles buscando la manera de llegar hasta este o aquel teatro y ver alguna de las 30 películas programadas cada día. Todos con los catálogos en las manos tratando de elegir lo que nos llama la atención. Hay tantas actividades en diferentes sitios que cuesta trabajo organizarse. Corriendo se llega al teatro seleccionado para seguramente esperar 1 o 2 horas antes de entrar, hablar con el compañero de fila, saber qué ha visto, qué es bueno y qué no, quién es...

Un día no alcanza, pero una semana tampoco para entender lo que pasa a nuestro alrededor.




Cada quien tiene algo por contar y en la pantalla grande terminamos viendo historias que se introducen en nuestros días para hacernos pensar en un mundo que ajeno o no a la realidad, nos plantea nuevas miradas y sensaciones.


Imágen del vídeo que presenta el Sundance antes de cada película.
Fotografía de cómo era el festival hace 25 años cuando comenzó.


Robert Redfort en la presentación previa del Sundance Film Festival.


Película Carmo Go Home - Brasil.
Después de cada película por lo general están los realizadores para unos 15 minutos de preguntas.


La rutina de cada quien es diferente, hay gente de todo y para todo: la farándula que nunca falta, prensa, cineastas, amantes del cine, estudiantes, voluntarios ubicados en todas partes (contabilidad, transporte, teatros, cafés, paneles, salones de reunión, tiendas, etc) y como olvidarlo la gente local de Park City entre los que se encuentran esquiadores profesionales, inmigrantes que atienden los restaurantes, los dueños de casas que cuestan más de 1millón de dólares y estudiantes de la Universidad de Utah.


A las 6:30am esperando el bus para ir al primer día de trabajo como voluntaria.


Otra mañana caminando hacia el sitio de trabajo.


Finalmente en el Teatro lista para empezar las labores del día.


Aunque parezca increíble la primera función comienza a las 8am y los teatros se llenan. La última función es a las 12pm y durante todo el día viene y va público para todo tipo de cine: ficción, documental, animación, bueno, malo, cortos, largos, bonito, sencillo, barato, caro...
Sí, en el Sundance también hay películas malas y películas del tipo Hollywood que nadie entiende por qué están allí.

Que ¿cómo se maneja una sala de cine? hmmm... todo esta en manos de los voluntarios, que por cierto los hay de TODAS las edades, lugares del mundo y antiguedad en la materia (hay quienes llevan viniendo más de 10 años seguidos). El equipo esta organizado entre los que venden los tiquetes y organizan a la gente en filas, los que guían a la gente por los pasillos, los que escanean tiquetes y hacen el conteo de las personas que van entrando, los que están dentro de la sala para ubicar a los espectadores o "patrons"...
La cosa es bastante sencilla y lo bueno es que una vez empieza la película la mayoria puede entrar a la sala para ver la función que por lo general termina con una charla con los realizadores.


Jeff, encargado de la venta de tiquetes y lista de espera.
Lleva unos 7 años asistiendo como voluntario al festival.


Katie y Grant, coordinadores de voluntarios.
Quinto año en el Sundance Film Festival.



A la entrada del teatro: la que escanea tiquetes, la que ilumina dentro del teatro,
la que entrega los volantes para votar, la que controla que todo este en orden.



Una vez cumplida la labor del día, si se puede, hay que correr hasta el "Volunteer Villa" para entrar a internet, agarrar algo de comida y seguir hacia los teatros. Eso sí, se aconseja aprender los trucos de los veteranos para lograr entrar a cuantas películas sea posible.


Orquid y Talía a la entrada de la casa de voluntarios.


¿Y hoy qué película veo?


Finalmente en el teatro lista para la función.


RDS

sábado, 17 de enero de 2009

Puros Reflejos VIII


INVIERNO EN PARK CITY - UTAH











RDS

jueves, 15 de enero de 2009

Reflejos del Norte

La "Estrada do Sol" ahora comienza un nuevo viaje, esta vez el destino no es el Sur.

Guardadito con cuidado entre las cosas que viajan con Talía, la "Estrada do Sol" empezó su trayecto hacia el lugar donde hace ya 25 años Robert Redfort tuvo un sueño.


58 minutos componen el documental "Estrada do Sol" que finalmente
después de la ayuda de los amigos, está en un DVD con subtitulos en inglés.


En el Estado de Utah / Estados Unidos, aterrizando primero en Salt Lake City y de allí haciendo un viaje de 45 minutos hasta Park City, del 15 al 25 de enero, se lleva acabo el Sundance Film Festival, quizá el festival mas importante de cine independiente, el lugar donde miles de realizadores quieren llevar sus trabajos, el lugar donde más de 2000 personas de todos las edades y lugares del mundo aplican como voluntarios para hacer parte de esta experiencia?

Ésta aún no es la historia de la "Estrada do Sol" presentándose en el festival del Sundance, es mas bien la historia de Talía, la "Estrada do Sol" y otros trabajos, explorando ese mundo desconocido desde el punto de vista de una voluntaria.

Aquí las primeras fotos e impresiones de una nueva aventura:

Después de 11 horas de viaje desde Bogotá, parando en Miami y Dallas,
este es el aterrizaje en Salt lake City con luna llena.




Lily, con sus dos mascotas.

Curiosamente después de publicar un aviso por internet buscando hospedaje, Lily visita el blog, ve las fotos y escribe a Talía diciendo que aunque nunca ha hecho esto, la quiere ayudar. Así que la primera noche en Salt Lake City es en la casa de Lily donde todo fluye con la magia que surge al encontrar personas capaces de abrise para escuchar historias, para contar las suyas.


Talía comiendo delicias en la casa de Lily y
mostrándole los trabajos que lleva en su mochila.


El amanecer, desde la ventana de la casa de Lily.


Lily y Talía
Un encuentro maravilloso, repleto de sonrisas y de coincidencias.


Última vista de Salt Lake City, yendo hacia Park City.


Carretera de Salt Lake City a Park City.


A la izquierda, la 3era casa,
el nuevo hospedaje llegando a Park City
.


Library Theater Center
Uno de los teatros del festival y lugar donde Talía hace el voluntariado.



Park City es famoso por ser el lugar donde se llevan acabo las olimpiadas de Ski.


Otro de los teatros del festival.


Noche de inaguración,
calle central de Park City.




RDS


viernes, 9 de enero de 2009

Bogotá y la Estrada do Sol

En Bogotá a 2600 metros más cerca de las estrellas, seguimos con el sueño de hacer realidad la Estrada do Sol.


Rascacielos al norte de Bogotá,
minutos antes de uno de los aguaceros que caracterizan el mes de noviembre.


Durante un mes y medio hicimos jornadas de 14 horas de trabajo continuo frente al computador, así que por este motivo no se puede decir que paseamos mucho por Bogotá. A medida que íbamos avanzando la historia que un día empezó en Pringles 36 adquiría cuerpo y sentido. La idea de perseguir los sueños sin importar lo difícil que esto resultará, continuó hasta llegar a tener 6 capítulos, de 10 minutos cada uno, que componen un documental al que hoy llamamos Estrada do Sol.

Decir que Xavi conoció Bogotá sería mentir, del apartamento a la oficina y de la oficina al apartamento, sin embargo aquí dejamos algunas imágenes de una Bogotá vista a través de los ojos de un catalán que motivado por sus sueños llego a estas tierras.


Transporte público por la carrera 7ma.
Las busetas paran en cualquier esquina, pueden ser de todos los tamaños, colores y modelos.


Motociclista por la carrera 7ma.
El casco y el chaleco debe tener el número de la placa.


En la calle se encuentran personas que venden minutos a celular.


Alumbrado navideño en Monserrate.
Uno de nuestros intentos fallidos por subir al simbólico cerro que caracteriza a Bogotá culminó con está foto.


Vista desde La Calera.
Cerro oriental desde donde se puede obtener una panorámica de la ciudad.


Puesto de mazorcas, picadas, empanadas y arepas en La Calera.
Al fondo sonaba un poco de Vallenato y música de carrilera.



Xavi haciendo una de sus majestuosas combinaciones culinarias:
Una cerveza "Aguila", con un poquito de chorizo, una arepita de choclo y una mazorca.


Desde La Calera, Xavi vislumbrando eso que parece ser Bogotá.



RDS

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Puros Reflejos VII



Lago de Tota, en Boyacá, (Colombia)


RDS